Camila + Jorge, la historia antes del comienzo

Era un día soleado, esperábamos pacientemente mientras Camila, la novia, iniciaba su sesión de maquillaje. Los nervios eran evidentes y cada minuto que pasaba se iban incrementando en este día, el día de esta boda. Ella estaba muy emocionada con la llegada de este gran día, una emoción que se dejaba evidenciar en su rostro radiante y una gran sonrisa que regalaba a todo aquel que acercaba a darle un primer saludo. Emoción que se transmite con cada invitado y familiar que acompaña momentos únicos.

El sonido del clic al fin llegaba a mis oídos mientras hacíamos esas clásicas fotografías que no pueden faltar y esperábamos a que el ambiente se relajara ante la cámara y empezaran a brotar las emociones de la familia de Camila.

Ya con el maquillaje encima y con el vestido puesto, Camila estaba mucho más tranquila y con esta parte de la fotografía lista, iniciamos nuestro camino hacia el templo que se encontraba a solo unos pasos del lugar donde la novia se estaba preparando.

Allí, los invitados esperaban mientras el novio hacía su aparición. Sin embargo, las manecillas del reloj pasaban una tras la otra y cuando se acercaba la hora decidimos preguntar si alguien sabía del paradero del novio. Para nuestra sorpresa, la advertencia del presbítero se hacía realidad mientras escuchábamos iniciar la ceremonia sin ninguno de los dos novios: Jorge había dejado la camisa y esperaba en el auto que lo había acercado hasta el sitio mientras le hacían llegar una prenda de repuesto.

El novio se acercaba corriendo a la iglesia mientras terminaba de organizar su camisa. Camila por su parte, aceleraba el paso casi detrás de Jorge para por fin asistir en primera fila a su ceremonia.

Por suerte, fueron solo unos escasos minutos en donde los nervios estuvieron de punta pero que no fueron impedimento para que esta boda se llevara a cabo y la historia de Camila y Jorge comenzara al fin con una bendición, un beso y un par de anillos.

La recepción se hizo en una finca en Girardota, un espacio donde predominaba el verde acompañado de mínimos detalles que lograban evidenciar el esmero para que este día, tan único en la vida de cualquier persona fuera un momento entrañable para recordar con cada uno de los allegados que acompañaban la feliz pareja.

Fue un privilegio acompañar a Camila y Jorge y retratar la historia única del día de su boda.

De parte de Oscar & Sara los mejores deseos para esta historia que comienza y que compartimos con todos ustedes.